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Estilo de vida

Protege tu piel del sol

El sol proporciona energía a todo lo que comemos, tocamos y con lo que disfrutamos. Pero su radiación también es nociva. A casi todos nos gusta tomar el sol y estar morenos, pero los rayos UV son por desgracia la principal causa de envejecimiento cutáneo y pueden provocar cáncer de piel.

El pigmento oscuro que da a la piel su color natural se llama melanina y se forma en la piel mediante células pigmentarias. Después de exponer la piel al sol, produce más melanina para intentar absorber más radiación UV, por lo que la piel se oscurece. El bronceado es de hecho el signo de que la piel está dañada y de que está intentando protegerse. Tal vez pienses que ponerse un poco rojo tampoco puede ser tan malo. No es verdad.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la exposición a los rayos ultravioleta –de forma natural o a través de otras fuentes como las lámparas solares– puede hacer que muten las células y provocar cáncer, ocasionando un daño estructural a la piel. A corto plazo, el daño consiste en quemaduras, fragilidad y cicatrices; a largo plazo, la pérdida de colágeno en la piel debida a los rayos UV puede provocar un fotoenvejecimiento que se manifiesta a través de las arrugas y de la falta de elasticidad.
Es importante proteger la piel del sol a cualquier edad, pero hay que tener especial cuidado con los bebés y los niños, ya que su piel aún no está del todo protegida por la melanina. Si durante la infancia te han salido unas cuantas ampollas por las quemaduras solares, puede que tengas el doble de posibilidades de contraer alguna forma grave de cáncer de piel a lo largo de tu vida. Cuando te pones al sol, protégete con un factor de protección solar (SPF) alto o de 15, como mínimo. Las personas con pieles claras deben protegerse más del sol que las que tienen pieles más morenas. Recuerda que la piel es el escudo que te protege de las agresiones externas. Necesita tu ayuda para cumplir su función.

El sueño reparador es clave

¿La falta de sueño puede afectar a la piel? Una serie de estudios han demostrado que el sueño desempeña un papel importante para restaurar la función del sistema inmune y que los cambios en la respuesta inmune pueden afectar a la producción de colágeno. En estos estudios se afirma que la privación prolongada del sueño indica una pérdida de la función de protección de la piel y las membranas mucosas. De hecho, el no dormir bien afecta a la composición e integridad de varios sistemas.

Está claro que por algo lo llaman "sueño reparador". Si duermes bien por la noche, contribuyes a que la piel esté sana. Nuestros organismos intentan restaurar la energía y reconstruir el tejido y las células durante el sueño, y eso también vale para la piel.