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El mapa de los distintos tipos de piel



Existen muchos tipos de piel pero, de manera general, se pueden clasificar como piel normal, seca, grasa y sensible. Descubre los secretos de tu piel y mucho más.

  • Piel normal

    La piel normal es el tipo que todos queremos: suave, firme, elástica y radiante de salud. La piel normal no se ve afectada por las lesiones o la enfermedad, está bien hidratada y goza de un buen equilibrio. Pero lo más importante es que la piel normal está en condiciones óptimas para llevar a cabo su función básica como barrera protectora integral.

  • Piel sensible

    La piel sensible reacciona fuertemente a factores y alérgenos que no afectan a la piel normal, porque la parte externa – la capa córnea de la epidermis – suele tener debilitada la función como barrera, por lo que puede resultar dañada con mayor facilidad.
     
    Sin embargo, no todos los tipos de piel sensible son iguales, ya que a cada persona puede afectarle una cosa distinta. Algunas pieles pueden ser sensibles al contacto con ciertos productos, que producen erupciones o eccema. A otras les afecta el tiempo, la dieta, la contaminación, los cosméticos o incluso el estrés.

  • Piel seca

    A la piel seca le falta hidratación, por lo que su aspecto es apagado y sin vida, y tiende más a las arrugas, enfermedades cutáneas y reacciones alérgicas.
     
    La superficie de la piel suele contener en torno a un 20% de agua. Los componentes como los lípidos y las proteínas forman una estructura base para retener esta agua. Si resultan dañados, la piel se deshidrata rápidamente.
     
    Una barrera debilitada interfiere en la capacidad de conservar su hidratación. La piel seca hace que la hidratación se evapore, dejándola aún más seca y más necesitada de cuidados.

  • Piel grasa

    La piel grasa suele deberse a que las glándulas sebáceas producen demasiado sebo, o grasa, por lo que su aspecto es demasiado brillante o incluso grasiento. El exceso de sebo también puede bloquear los poros y favorecer la aparición de las espinillas. Las áreas más afectadas suelen ser el rostro, el cuello, el pecho y la espalda.
     
    Muchas personas tienen la piel grasa durante la pubertad, sobre todo los chicos, pero hay pieles que son grasas toda la vida por una predisposición genética o por las alteraciones hormonales. Si tus padres tenían la piel grasa, es posible que tú también la tengas. Además, cualquier cambio hormonal – debido a la menstruación, el embarazo, situaciones emocionales o el paso a la menopausia – puede hacer que la piel se transforme en grasa.

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Pon a prueba tus conocimientos

¿Cuánto sabes acerca de la piel? Pon a prueba tus conocimientos con este sencillo cuestionario. ¿Las siguientes afirmaciones son verdaderas o falsas?

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    Beber un litro y medio de agua al día es suficiente para mantener la piel bien hidratada.