¿Cómo ducharse correctamente para una buena higiene?

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¿Crees que todas las duchas son iguales? Pues no es así. Descubre cómo sacarle el máximo partido a tu rutina de ducha diaria y lograr que tu piel quede radiante, desde la temperatura ideal del agua hasta los productos para lavarse el cuerpo, pasando por los hábitos que deberías evitar.

¿Por qué es importante mantener la piel limpia?

Mantener la piel limpia y sana no solo es importante para la salud, sino también para el bienestar, ya que te aporta seguridad y optimismo para afrontar el día. Lavarse las manos frecuentemente con jabón antibacteriano también es fundamental para combatir y evitar el contagio de bacterias y virus como el de la gripe. Darse una ducha elimina la grasa y la contaminación de la piel, que pueden provocar congestión, erupciones y falta de brillo, y además hace que huelas bien al eliminar el sudor y los olores.

Consejos para una mejor ducha

Sal de la ducha con una piel suave, tersa y brillante siguiendo estos sencillos trucos…

Comprueba la temperatura del agua

Antes de entrar en la ducha, deja correr el agua un poco para comprobar que la temperatura sea la adecuada. Procura que el agua esté tibia, ya que el agua caliente puede resecar la piel y dejarla enrojecida e irritada.

Evita los accesorios en los que puedan acumularse bacterias

¿Sueles usar esponjas naturales o artificiales en la ducha? Pues cuanto antes te deshagas de ellas, mejor. Este tipo de accesorios pueden albergar bacterias, moho y hongos que podrían pasar a tu piel. Trata de evitar usarlas o cámbialas con cierta frecuencia (al menos una vez al mes).

Lávate la cara en el lavabo

Muchos dermatólogos aconsejan lavarse la cara una vez fuera de la ducha. ¿Por qué? Usar una temperatura ligeramente diferente podría ser beneficioso. Empieza por aplicar el producto de limpieza que tú elijas sobre la piel con agua templada, ya que abrirá los poros y hará que penetre mejor en la piel. Una vez hayas extendido el producto, aclárate con agua fría para cerrar los poros y evitar que penetren las bacterias.

Exfóliate con suavidad una o dos veces por semana

Una exfoliación suave elimina las células muertas de la superficie de la piel y permite que aflore la piel nueva. Esto hace que la piel quede más suave, brillante y luminosa. Puedes hacerlo en la ducha con un gel de ducha exfoliante suave. Si te gusta usar un guante para hacerlo, no te pases, ya que esto podría irritar tu piel y despojarla de sus aceites esenciales. Una o dos veces por semana bastarán para dejar tu piel hidratada y radiante.

¿Con qué deberías lavarte?

Para mantener la piel en buenas condiciones, elige un gel o jabón de ducha apto para tu tipo de piel. Todos los geles y jabones de ducha Sanex respetan el pH natural de la piel para proteger la función de barrera natural.

¿Quieres la mejor rutina para tu tipo de piel?

Haz el test para saber qué tipo de piel tienes y cómo mantenerla sana cada día.

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