TIPOS DE PIEL

¿Qué es la piel seca y cuáles son sus características?

La piel muy seca carece de hidratación, tiene un aspecto opaco, es escamosa y más propensa a las arrugas, afecciones de la piel y reacciones alérgicas. Los componentes de la piel, incluyendo los lípidos y las proteínas, forman una barrera de retención de la humedad y si está deteriorada la humedad se evapora y la piel se reseca.

Tu piel necesita un extra de hidratación para fortalecer y reponer la barrera protectora. Elige productos delicados con el microbioma que refuercen la capa protectora de las bacterias que viven en su piel y fortalezcan sus defensas naturales. Así, tu piel se volverá más resistente y mantendrá la hidratación natural, dejándola nutrida y equilibrada.

Cuida la piel especialmente cuando haga calor, frío o viento para evitar que se agriete o irrite.

Características de la piel muy seca

DATO 1

La mayoría de gente padece de piel muy seca en algún momento del año. La mayoría notará signos de sequedad en la piel, especialmente en las rodillas, codos y nudillos.

DATO 2

Los síntomas de la piel muy seca incluyen: picores, grietas, descamación y escamas. En los casos graves, la piel está tan seca que puede agrietarse y sangrar.

DATO 3

La piel muy seca se debe a varias causas, la mayoría a factores ambientales o situacionales y no genéticos. Estos incluyen la exposición al sol, frío extremo, vientos fuertes y contaminación. Los factores situacionales pueden incluir el trabajo manual y el uso de productos químicos fuertes o jabones que resecan en extremo las manos.

DATO 4

Beber agua es importante siempre, pero si tiene la piel muy seca debe intentar beber al menos 8 vasos de agua al día. De este modo, aportará elasticidad a la piel, favorecerá la circulación sanguínea y combatirá el envejecimiento.

Tu rutina de cuidado de la piel

Primer consejo

La mejor manera de tratar la piel muy seca es hidratarla de forma regular. Lleva contigo una crema hidratante durante el día y aplícatela repetidamente en la zona dañada.

Segundo consejo

Usa jabones hidratantes. Evita cualquier producto químico que reseque aún más la piel. No utilices exfoliantes en la zona afectada, ya que solo conseguirás aumentar la irritación. Si tu piel está extremadamente seca, intenta ducharte cada dos días, ya que el agua caliente puede resecarla todavía más. Seca la piel aplicando ligeros toques con la toalla, sin frotar.

Tercer consejo

Usa ropa suave que no roce las zonas afectadas de la piel. El algodón y la seda son fibras naturales que dejan respirar a la piel. Evita el uso de ropa sintética y materiales ásperos.